Un empate nunca satisface con el mismo sabor de boca a los dos contendientes. El marcador final del Municipal de La Planilla, 2-2, dejaba distintas sensaciones. A los rojillos el empate dejó una pizca de sabor agridulce por haber tenido los tres puntos en las manos, importantísimos para lograr la salvación, pero un buen sabor por sacar los colores al Ríver, un equipo que tenía el objetivo de luchar por los play-of pero que se ha despedido casi definitivamente de las escasas posibilidades que le quedaban de dar caza al grupo de cabeza, tras tener que remontar su choque ante los rojillos del que solo pudo lograr un solo punto, teniendo la obligación de ganar, por lo que el punto de los rinconeros no tenía un sabor nada agradable. La primera parte tuvo muy poco que destacar. Después de la tormenta de ayer, llegó la calma y ambos equipos crearon pocas ocasiones cara a la portería para detrimento del fútbol y a favor de la tranquilidad y aburrimiento de los espectadores. Los visitantes tenían el protagonismo, con el control del esférico, presionando en la medular para interceptar los pases y los intentos rojillos de profundizar con velocidad, y sobre todo buscando a Escribano por el carril de la derecha, sin que Bobadilla llegase a poner en apuros al portero del A.F. El equipo de Daniel Pérez demostró que ha crecido y que es consciente de cuales son sus armas: la velocidad y el contragolpe. De esa manera Diego perdonó el primero, tras una pared con Alberto, el andaluz se planta delante del meta rinconero, pero el ariete no estuvo fino y mando el remate a la grada. Javi Tres se sumaba al ataque y era crucial en las jugadas a balón parado. En el 29 enganchaba dentro del área un disparo seco y raso, pero Carlos no falló sobre la línea. Javi tendría otra oportunidad antes del descanso, pero su cabezazo picado salió martes, 2 de marzo de 2010
Un puntito de oro del A.F., aunque tarde pero llegó la crónica al blog
Un empate nunca satisface con el mismo sabor de boca a los dos contendientes. El marcador final del Municipal de La Planilla, 2-2, dejaba distintas sensaciones. A los rojillos el empate dejó una pizca de sabor agridulce por haber tenido los tres puntos en las manos, importantísimos para lograr la salvación, pero un buen sabor por sacar los colores al Ríver, un equipo que tenía el objetivo de luchar por los play-of pero que se ha despedido casi definitivamente de las escasas posibilidades que le quedaban de dar caza al grupo de cabeza, tras tener que remontar su choque ante los rojillos del que solo pudo lograr un solo punto, teniendo la obligación de ganar, por lo que el punto de los rinconeros no tenía un sabor nada agradable. La primera parte tuvo muy poco que destacar. Después de la tormenta de ayer, llegó la calma y ambos equipos crearon pocas ocasiones cara a la portería para detrimento del fútbol y a favor de la tranquilidad y aburrimiento de los espectadores. Los visitantes tenían el protagonismo, con el control del esférico, presionando en la medular para interceptar los pases y los intentos rojillos de profundizar con velocidad, y sobre todo buscando a Escribano por el carril de la derecha, sin que Bobadilla llegase a poner en apuros al portero del A.F. El equipo de Daniel Pérez demostró que ha crecido y que es consciente de cuales son sus armas: la velocidad y el contragolpe. De esa manera Diego perdonó el primero, tras una pared con Alberto, el andaluz se planta delante del meta rinconero, pero el ariete no estuvo fino y mando el remate a la grada. Javi Tres se sumaba al ataque y era crucial en las jugadas a balón parado. En el 29 enganchaba dentro del área un disparo seco y raso, pero Carlos no falló sobre la línea. Javi tendría otra oportunidad antes del descanso, pero su cabezazo picado salió
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